domingo, 10 de junio de 2012

Dificultad del aprendizaje de la escritura y lectura. Trastorno de nivel mental




Para la adquisición de la lectura y escritura se precisaban unos niveles determinados (en torno a los 5 ó 6 años), el niño que tenga una edad mental inferior, no poseerá la maduración necesaria y, por tanto, será incapaz de realizar algo que está por encima de sus posibilidades. En este caso nos estamos moviendo en el campo de la deficiencia mental más o menos acusada, y ésta es la causa real de las dificultades de aprendizaje que no solo se refieren a la lectura y escritura, sino también a todo el rendimiento escolar. De todos modos, en los niños con inteligencia límite o con retrasos leves es frecuente encontrar rasgos que se asemejan a los que presentan los disléxicos –alteraciones perceptivo-motrices y de lenguaje-, cuyo origen estaría en su maduración lenta, por lo que no se trata de una dislexia especifica.



En este sentido queremos destacar la importancia de un diagnóstico psicológico que deslinde los orígenes de estas dificultades, confirmando si se trata de unos problemas de nivel mental o de otros trastornos.

Pedagógicamente hay que tener en cuenta los niveles del niño, adaptándose a ellos para obtener así unos resultados más positivos y con menor esfuerzo.

Si se trata niños con un retraso leve pueden llegar a aprender a leer y a escribir, aunque siguiendo un proceso más lento, e incluso adquirir una lectura comprensiva. En casos de mayor retraso pueden conseguir leer y escribir, pero de modo puramente mecánico. El niño leerá sin comprender y escribirá como si se tratara de meros dibujos o grafismos sin significado. Este tipo de aprendizaje tiene poco interés, porque carece de proyección práctica. Por el contrario, al intentar unas adquisiciones que no tienen visibilidad se desperdicia un tiempo que hubiera podido emplearse en otros aprendizajes más funcionales. Por último, los niños con retraso profundo serán incapaces de estas enseñanzas.

Caso práctico

-Una niña de 7 años y un mes no aprende a leer. Los padres han observado una evolución lenta en su desarrollo, con aparición algo tardía de la marcha del lenguaje. Comenzó pronto su escolaridad en un parvulario, donde se integró con relativa facilidad, aunque tenía un lenguaje dislálico y un tiempo de reacción lento. En el transcurso de 1º de E.G.B. supera las dislalias y comienza el aprendizaje de las materias de base, pero al terminar el curso su rendimiento ha sido escaso y está solo en fase de iniciación. Ante la dificultad que presenta dichos aprendizajes, la profesora piensa en la posibilidad de una dislexia.

Una vez realizada la exploración, se obtiene los siguientes resultados :

-Inteligencia general verbal, E.M. :5 años 6 meses, con un C.I.:78, gráfica, E.M.: 5años 9 meses, con un C.I.: 81, reactiva, percentil 5.

En el aspecto perceptivo-motriz, se aprecia una inmadurez general, alcanzando un nivel en torno a los 6 años. Su personalidad manifiesta rasgos de inseguridad, necesidad de apoyo y apatía. Es de destacar que tiene tres hermanos mayores, del menor de los cuales le separa una diferencia de 7 años.

A la vista de estos resultados, se observa que toda la problemática de rendimiento está cimentada en un retraso intelectual leve, que viene incidiendo en todo su desarrollo, y se ha puesto de manifiesto de forma patente al comenzar la escolaridad básica y exigírsele un ritmo de aprendizaje de acuerdo con su edad y no con su nivel.


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